Así viven en Villas de San Ignacio

Feb 4, 2008 | Facultad de Ciencias Sociales, Humanidades y Artes

Por? Daniela Pach?n Rivera?

Aunque tener casa propia es una tranquilidad, los beneficiados con las construcciones de Ingeser que hacen parte del proyecto Villas de San Ignacio, ubicado en la v?a Chimit?-Caf? Madrid, no la tienen del todo. La inseguridad, el peligro de sus v?as cercanas, da?os en sus viviendas, entre otros inconvenientes, los tienen a la espera de atenci?n por parte de la Alcald?a de Bucaramanga.

La anterior administraci?n municipal, el Ministerio de Ambiente y Vivienda y el Fondo Nacional de Regal?as crearon este programa en el que se invirtieron m?s de cincuenta mil millones de pesos, como soluci?n de vivienda para los cerca de cinco mil damnificados de la ola invernal de 2005. ?

202 casas de fachada amarilla y techo azul, una valla con el nombre del proyecto y el n?mero de construcciones, as? es la entrada de este barrio, all? se conoce qui?n est? de visitante y qui?n no, es inevitable sentir las miradas curiosas de los residentes. El ambiente que se vive durante el d?a es tranquilo; sin embargo, cuando comienza la noche, la inseguridad los obliga a permanecer en su hogar.

Cada vivienda est? avaluada en cerca de 18 millones de pesos, su ?rea es de apenas 35,5 metros cuadrados, consta de dos pisos, sala-comedor, cocina, patio, una habitaci?n y un ba?o; viven en una aparente comodidad, pero la mayor?a de familias que tienen m?s de cinco hijos no opinan lo mismo y argumentan que no tienen dinero para ampliarla.

Gran parte de los residentes del sector no cuentan con empleo estable y en ocasiones, no les alcanza para pagar los servicios; como es el caso de Virgilio Su?rez, quien vive con su esposa y seis hijos. ?La incomodidad es m?s notoria en el momento de dormir todos en una habitaci?n, sobre todo ahora que mi esposa dio a la luz; no tengo dinero para ampliar la casa, ni siquiera tengo trabajo para acceder a un cr?dito?, sostiene.

La falta de empleo lo ha llevado a buscar m?ltiples maneras de conseguir dinero para subsistir, desde ser obrero de construcci?n hasta reemplazar el peque?o espacio que tiene como sala por una tienda, sin embargo, de un moderado surtido s?lo le quedan unas cuantas libras de arroz, sal y unos chorizos que adornan casi la puerta de entrada, debido? a que sus vecinos se encuentran en la misma situaci?n, y le piden el favor que les f?en pero no sabe cu?ndo le pagar?n.

Esta primera parte de Ingeser est? ubicada cerca a la v?a a la Costa Atl?ntica, lo que hace habitual el paso de carros de carga pesada; situaci?n que se convirti? muy inc?moda para los residentes por el ruido durante el d?a y la noche. ?Dicen que esta v?a va a quedar doble carril, entonces los camiones pasar?n m?s cerca de la casa y ah? los ni?os corren peligro cada vez que salen a jugar porque no contamos con zonas verdes?, comenta Roc?o Sandoval, beneficiada.

Adem?s del ruido, la v?a representa preocupaci?n para los padres de familia por ser paso obligatorio cuando sus hijos van al colegio, que en la mayor?a de casos deben hacerlo solos, ya que no los pueden acompa?ar. ?Es peligroso porque los camiones pasan a alta velocidad y debemos cruzar con mucho cuidado; algunas calles no est?n pavimentadas, hacen falta puentes peatonales?, agrega la ni?a Diana Fl?rez, habitante del sector.

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Isley Rinc?n, directora del Instituto de Vivienda de Inter?s Social y Reforma Urbana de Bucaramanga Invisbu, reconoce estos inconvenientes para los beneficiarios; sin embargo, argumenta: ?nuestro trabajo es entregar las casas en la condiciones que se prometieron. En los lotes de Bavaria 1 y Bavaria 2 s? hubo la posibilidad de crear zonas deportivas, pero eso le compete al Gobierno Municipal, ah? ya se hablar?a de otra gesti?n?.

Como si fuera poco, algunas casas ya han presentado goteras. ?Cuando llueve, hay tejas que se levantan y no es normal que tengamos esos problemas en tan poco tiempo de recibir la vivienda?, explica Jes?s Rodr?guez y agrega que otras construcciones presentan grietas por lo que han tenido que buscar la manera de evitarlas.

Cuando les entregaron las casas s?lo estaban pintadas las fachadas y su interior en obra negra, gran n?mero a?n permanece igual. Por falta de recursos, Virgilio se qued? en el intento de construir otra habitaci?n para su familia y ahora en su patio s?lo est? la arena y algunos implementos de trabajo; all? tambi?n permanece una moto de juguete que, para evitar riesgos, sus hijos prefieren no utilizar.

La ubicaci?n de Villas de San Ignacio, la similitud de sus casas, el terreno en el que est?n construidas le dan caracter?sticas de barrio, pese a esto, es notoria la ausencia de la Junta de Acci?n Comunal para que se apropie de las necesidades del sector; como por ejemplo, adem?s de las anteriores, un centro m?dico, un CAI y zonas deportivas cercanas.

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