Del horror paramilitar y otros demonios

Mar 9, 2020 | Facultad de Ciencias Sociales, Humanidades y Artes

Son 1.036 páginas en las que quien ignore la historia o quiera repasar lo que sucedió en Santander y el Magdalena Medio entre los años 1977 y 2017 con respecto al conflicto armado interno y específicamente con el accionar de los grupos paramilitares, podrá encontrar en ellas la más cruda radiografía.

“El Estado suplantado. Las autodefensas de Puerto Boyacᔠy “El modelo paramilitar de San Juan Bosco de la Verde y Chucurí”, son los dos libros que el Centro Nacional de Memoria Histórica (Cnmh) presentó el 5 de marzo en el Auditorio ‘Jesús Alberto Rey’ en conjunto con la Facultad de Ciencias Sociales, Humanidades y Artes de la Universidad Autónoma de Bucaramanga (UNAB).

Al acto acudieron estudiantes, unos cuantos profesores, analistas venidos de Bogotá y más de veinte de víctimas de la guerra invitadas por el Cnmh, quienes viajaron largas horas desde sus pueblos de origen para rememorar esos capítulos de dolor en los que perdieron a sus hijos, esposos, padres y familiares.

Sacando alientos de lo más profundo de su corazón, Hernando narró la forma en que fueron asesinados 11 parientes en menos de dos años en Cimitarra; Yolanda contó cómo le mataron o desaparecieron a hermanos y cuñados mientras su madre moría de pena moral y ella era violada por un grupo de hombres armados en San Vicente de Chucurí; y Braulio relató la muerte de tantos campesinos en Landázuri que solamente reclamaban vivir en paz, como fue el anhelo de todas las víctimas.

Los dos textos recogen el riguroso trabajo de un equipo encabezado por el politólogo Camilo Ernesto Villamizar y el periodista Juan Alberto Gómez, quienes durante más de tres años a lomo de mula, en chalupa o a pie llegaron hasta las más recónditas veredas de la región buscando el testimonio tanto de paramilitares desmovilizados como de sus víctimas, organizaciones sociales y otros actores relevantes, así como consultando de manera exhaustiva montañas de expedientes judiciales, informes de organizaciones de derechos humanos, libros y periódicos.

Iniciando por los bandoleros y ‘pájaros’ que hicieron de las suyas tras el estallido de la violencia bipartidista a mediados del siglo XX, los investigadores rescatan del olvido la historia de los escopeteros que surgieron para defenderse de los primeros, luego la aparición de las guerrillas de las Farc y el ELN, y posteriormente la irrupción de los paramilitares, que –en palabras del coronel Julio César Prieto Rivera, excomandante del Batallón Luciano D’Elhuyar de San Vicente de Chucurí– terminaron convirtiéndose en un remedio peor que la enfermedad.

Tomando como punto de partida nombres como los de Henry Pérez, Ramón Isaza, Arnubio Triana e Isidro Carreño, y agrupaciones delincuenciales como ‘Los Sanjuaneros’, ‘Los Tiznados’ y ‘Los Masetos’, los investigadores sacan del olvido una infinita saga de torturas, homicidios, desapariciones, masacres, desplazamientos forzados, violencia sexual y reclutamiento ilegal por parte de quienes impusieron su ley del terror con la ayuda de ‘manzanas podridas’ dentro de las Fuerzas Militares, así como en contubernio con políticos sin escrúpulos y terratenientes sin alma, valiéndose del narcotráfico, la extorsión y el hurto de gasolina.

Como lo advierten reiteradamente los autores, su objetivo no es llegar a verdades absolutas ni oficiales sobre lo sucedido, pero sí formular algunas conclusiones, entre las que se cuentan que estos grupos paramilitares desde su creación contaron con el apoyo, promoción, armamento y entrenamiento del Ejército Nacional de Colombia, y que dicha estrategia estaba considerada en los manuales de instrucción militar, decretos y hasta una ley.

En estos libros, que fueron entregados de manera gratuita a los asistentes, el lector podrá enterarse de qué fue la masacre de funcionarios judiciales en La Rochela (Bajo Simacota) y la de los dirigentes de la Asociación de Trabajadores Campesinos del Carare y la periodista Silvia Duzán, cometida hace exactamente 30 años en el parque principal de Cimitarra (Santander).

“No es de qué tanta verdad vamos a ser capaces, sino qué vamos a hacer con tanta verdad”, concluyó Teófilo Vásquez, investigador de la Comisión de la Verdad y quien durante 20 años documentó con los jesuitas del Cinep las repetidas muestras de barbarie a que se llegó en Colombia, “un país donde es más fácil crear un grupo armado que un sindicato” –dijo-.

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