El pueblo que iba a ser un leprocomio

Jun 23, 2008 | Facultad de Ciencias Sociales, Humanidades y Artes

Actualmente, el municipio de Betulia tiene 5.350 habitantes seg?n el ?ltimo censo realizado en 2005 por el Departamento Administrativo de Estad?stica, Dane. La mayor poblaci?n se encuentra en las 18 veredas que tradicionalmente conservan la arquitectura colonial de sus casas, hechas en bahareque y tejas de barro, mientras que algunas de sus calles a?n permanecen empedradas.

Como pueblo que se respete, su principal atracci?n es el parque central donde se encuentra la Alcald?a Municipal, la Iglesia San Bernardo Abad, la casa cural, la estaci?n de Polic?a, la emisora Betuliana est?reo, la estaci?n de Bomberos y la empresa de transporte terrestre Cotrasmagdalena.

Seg?n cuenta Expedito G?mez, un personaje de 85 a?os de edad quien permanece en silla de ruedas por culpa de la diabetes que le arrebat? sus dos piernas hace m?s de 4 a?os, "Betulia fue fundada el 13 de febrero de 1844 por el sacerdote Pedro Guar?n, Jos? Mar?a Prada, Juli?n Garc?a y Pedro G?mez". Sin embargo, dice la historia que el municipio no fue catalogado como tal sino hasta 1874 donde alcanz? tal reconocimiento.

Este particular poblado que se encuentra a 1.820 metros sobre el nivel del mar y tiene una temperatura promedio de 21 grados cent?grados, ha sembrado diferentes historias que narran sus habitantes con cierta cautela a los turistas, pues una de las m?s famosas fue hacia el a?o 1931 cuando Betulia iba a ser considerada un leprocomio.

"Este iba a ser un pueblo ?nica y exclusivamente para la gente que tuviera lepra, iba a ser un leprocomio porque en el pueblo hab?an muchos habitantes que ten?an esta enfermedad, pero todo se solucion? gracias a la promesa que le hicieron los pobladores de esa ?poca al Sagrado Coraz?n de Jes?s de celebrarle cada a?o la fiesta con tal de curarlos a todos". Son las palabras que pronunci? Sandro G?mez, sacrist?n de la iglesia San Bernardo Abad para explicar que esa historia qued? en el recuerdo de los betulianos.

Y es que los rumores no terminan aqu?, ya que seg?n Sandro, el s?bado 15 de julio de 1990, ?poca en la que se cambi? la celebraci?n del Sagrado Coraz?n, sucedieron cosas inusuales. La gente dice que por ese cambio, fue el ataque de la guerrilla al pueblo que dur? casi toda la noche pero que "gracias a Dios" no hubo muertos, solo el nerviosismo de la gente que opt? por abandonarlo.

A partir de ese momento, en Betulia se celebra anualmente el 27, 28 y 29 de junio las fiestas del pueblo, en las que se reafirma la promesa hecha al Sagrado Coraz?n y una procesi?n en donde participa toda la comunidad betuliana.

Este lugar es uno de los pocos municipios en donde el ?nico ruido que escuchan sus habitantes es el de la naturaleza que hace posible sumergirse en un valle de paz y tranquilidad.

Es esa calma la que se respira lo que hace pensar que permanece en el pasado, pues, por lo general, a ninguna hora se observa gente caminando por las calles y mucho menos en el sitio de reuni?n de todo pueblo que es el parque central. Es como si se estuviera en un lugar desolado, en el que solo se escuchan cada media hora, las campa?as de la iglesia, que a mediados de 1967 fue destruida en su totalidad por un terremoto que azot? el municipio.

Desde ese entonces, cuentan los moradores como Doris Plata, que la iglesia se construy? con el altar hacia la entrada de la capilla para evitar que la gente que se sal?a antiguamente a tomar guarapo mientras el Padre le?a el serm?n en lat?n, lo volvieran a hacer.

La mayor?a de j?venes que terminan sus estudios en el ?nico colegio oficial, deciden emigrar hacia la Costa Atl?ntica donde montan sus propios negocios como tiendas o supermercados para ganarse la vida. El betuliano siempre se identifica en cualquier lugar adonde llega, est? muy pegado a su familia y sus cosas. Adem?s por lo general se va a la Costa porque "all? les ha ido bien a los dem?s compa?eros que se han ido de aqu?", explica Esteban Cort?s.

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