El Sida, una enfermedad democrática

Nov 10, 2008 | Facultad de Ciencias Sociales, Humanidades y Artes

Por Paula Alejandra Carrillo Pe?a

pcarrillo2@unab.edu.co

Cuando Marco Duarte* se enter? que hab?a adquirido el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH), su vida se ?convirti? en un caos?, seg?n dice. Hace cinco a?os, despu?s de acudir a urgencias por un herpes, se hizo la prueba que cambiar?a su forma de ver la vida. ?Lo acept? pero no quer?a saber m?s de la enfermedad ni seguir ning?n tratamiento. Consum? drogas por 18 a?os y eso aument? por el dolor de haberla contra?do?, asegura.

El choque que produce una noticia de tal calibre hace que la atenci?n psicol?gica, adem?s de la m?dica, se vuelva una necesidad. Esto, porque el VIH es un microorganismo que ataca el sistema inmunol?gico del cuerpo, de manera que quien lo ?hospeda? queda a merced de bacterias que, en otras circunstancias, podr?a vencer f?cilmente.

No todos los portadores del VIH son enfermos del S?ndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (Sida). ?sa es la etapa final de la enfermedad, que se da despu?s de haber incubado el virus por entre 5 y 10 a?os, dependiendo de la efectividad del tratamiento que se haya empezado.

?Para una persona normal, una gripa es una gripa, para nosotros puede significar el inicio del fin. No es tanto lo que pueda durar sino lo que se pueda agravar porque se puede pasar de una gripa a una neumon?a y de la neumon?a a la muerte?, relata ?scar Le?n*, quien se encuentra en la fase Sida.

As?, el portador muere de enfermedades llamadas ?oportunistas?, que aprovechan el debilitamiento del sistema para reproducirse.

Por tal motivo, ante la gravedad del diagn?stico, quienes conviven con el virus adoptan conductas como la negaci?n. Le?n, que se enter? que era seropositivo hace 15 a?os, cuenta: ?Uno quiere olvidarse de todo, pensar que no sucedi? y seguir la vida com?n y corriente. Hice mi vida normal, termin? mi carrera, me cas? y nunca busqu? tratamiento porque no quer?a que me hablaran del tema. Cuando sal?an por televisi?n las propagandas, cambiaba el canal. Eso conmigo no era?.

Despu?s de m?s de 10 a?os de intentar olvidarse de la enfermedad, Le?n sufri? reca?das en las que duraba entre 8 y 10 meses enfermo. Afirma respecto al proceso que vivi?: ?Duraba dos meses recuper?ndome. Pasaba eso, me fortalec?a y volv?a y me enfermaba. Lleg? el punto en que perd? la noci?n de las cosas. Perd? funciones mentales y fue cuando la familia se enter? de mis circunstancias?.

A ra?z de lo anterior, las personas que conviven con el virus acuden a organizaciones donde puedan hablar de su estado de salud sin temor al rechazo. Con este fin, la Liga Colombiana contra el Sida, Seccional Santander, funciona desde hace 17 a?os en Bucaramanga. El objetivo de la Organizaci?n No Gubernamental es, adem?s de brindar un apoyo a quienes tienen el virus, orientarlos jur?dicamente para lidiar con otra de las dificultades que deben superar: la de conseguir sus medicamentos a tiempo.

El VIH es considerado una enfermedad de alto costo en la Ley 100 de 1991.

Frentes de batalla por todo lado

?Uno siempre cree en el mito de que solamente le va a ocurrir a personas homosexuales o con cualquier h?bito sexual diferente al de uno?, dice Duarte sobre lo que pensaba antes de ser VIH positivo.

Invenciones como que existe riesgo al ba?arse en una piscina con una persona portadora, al tener contacto con su saliva, usar el mismo ba?o o abrazarlo son impedimentos que a pesar de las campa?as para tumbarlos, a?n se mantienen.

Le?n resalta que ?cuando se recibe la informaci?n del test positivo son dos los temores que salen: uno, que me voy a morir y el otro, qu? van a pensar de m?. Esto no es una cuesti?n que se contagie porque se comi? un alimento da?ado ni nada de eso, sino porque usted tuvo una conducta riesgosa a nivel sexual?. Por esto, la discriminaci?n de la sociedad ante esta enfermedad ?tab??, a?n se hace evidente, por ejemplo, en que las personas prefieren esconder su estado de salud a sus propias familias.

No obstante, hay otras formas en que se puede adquirir, como estar expuesto a sangre con el virus y el uso de jeringas o agujas que hayan sido usadas por personas portadoras.

Pero la discriminaci?n no s?lo trae consecuencias emocionales para los afectados sino que trascienden al trabajo o a la educaci?n. Ana Elvia Ardila, coordinadora de proyectos de la Liga, asegura que, en cuanto a lo primero, ?hay gente que tiene contrato y si los jefes saben que tiene el virus, no se lo renuevan?. En cuanto a lo segundo, asevera: ?Hay ni?os que han descubierto que son ?positivos? y los han sacado de la guarder?a?.

Aparte de la estigmatizaci?n, las ?peleas? jur?dicas para conseguir los medicamentos son pan de cada d?a. Seg?n Ardila, mensualmente se interponen entre 8 y 10 tutelas en la Liga y la importancia de esto radica en que quienes conviven con el VIH, deben ser constantes con el tratamiento para que no se presenten s?ntomas, que la carga viral no aumente y que las defensas del organismo no disminuyan.

?Puede ser que las personas sean juiciosas, se tomen el medicamento a la hora que es pero las Entidades Prestadoras de Salud demoran su entrega. Entonces, si ellos iban muy juiciosos, a veces se les demoran 8 o 10 d?as y eso hace que (los virus) se vuelvan resistentes al medicamento. Cuando lo hacen, la persona tiene que cambiar todo el esquema de tratamiento?, recalca.

De acuerdo con cifras de la Liga, desde el 86 hasta junio de 2007, han tenido conocimiento de 2.437 casos. ?Hacemos la presunci?n de que por 10 casos reportados pueden estar 10 m?s?, indica.

Esto, porque el virus puede estar en la persona sin que ?sta sepa y sin presentar s?ntomas visibles. Su acci?n es lenta y de ?bajo perfil?. Por eso, en los primeros meses el cuerpo no lo identifica y las pruebas para detectarlo ?Elisa o EIA y Western Blot- no son muy efectivas en un tiempo de 60 ? 90 d?as. Para asegurar, es mejor someterse a ex?menes seis meses despu?s de la exposici?n al virus.

Barreras en la prevenci?n

El cond?n de l?tex es el m?todo de protecci?n m?s efectivo contra las enfermedades de Transmisi?n Sexual (ETS). Sin embargo, existen grupos ?vulnerables?, es decir que tienen m?s riesgo, por razones culturales, f?sicas o econ?micas de contraer el virus que otras personas.

Entre ellos se encuentran, seg?n explica Ardila, los j?venes, trabajadores sexuales, Hombres que tienen Sexo con Hombres (HSH), poblaci?n carcelaria, las mujeres, entre otros. ?stas ?ltimas, por ejemplo, se consideran vulnerables por el hecho de que por cuestiones culturales, ?es muy dif?cil que exijan el uso del preservativo? o ?porque las mujeres a veces dependen con sus hijos de una pareja y aceptan que tenga otras parejas con tal de que no les retiren su apoyo econ?mico?, especifica.

 

* Nombres cambiados a petici?n de las fuentes.

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