El último boticario

Mar 31, 2008 | Facultad de Ciencias Sociales, Humanidades y Artes

Por Jorge Mario Iriarte Mendoza
jiriarte@unab.edu.co

Cristian Arg?ello est? detr?s del mostrador de una farmacia desde que ten?a 14. Tiene 64 a?os de edad y medio siglo viviendo de recetar y hacer medicinas. De todo el tiempo que lleva en el oficio, ?o en el arte de la farmacolog?a?, como dice ?l,? 43 abriles ha estado casado y ha criado dos hijos y tres nietos. Actualmente es el propietario de la Botica Comunal del Barrio San Francisco, ubicada en la carrera 24 con calle 19. El local que ?l atiende es peque?o con dos estantes que forman una ?L?. Detr?s hay un cuarto para inyectar y tomar la presi?n. ?H?gase un coctelito de plaza?, le dec?a por tel?fono a un amigo, trat?ndole de indicar c?mo hacer una f?rmula con yerbas para aliviar dolencias, sentado en el escritorio ubicado en todo el medio que completa la muebler?a del local.? El farmaceuta empez? a conocer los secretos del oficio en la droguer?a Santa Teresa, ubicada en la Plaza San Francisco por all? en 1958. Trabaj? tres a?os ah? para despu?s laborar junto al farmaceuta Abel S?nchez.? Dos a?os estuvo bajo la tutor?a de S?nchez aprendiendo a hacer curaciones y a formular recetas. Despu?s, cuando contaba con la edad de 19, se independiz? y viaj? por Santander con su maleta de productos. Vend?a y llevaba encargos que le hac?an en corregimientos y pueblos cercanos de Bucaramanga. Hasta que un d?a hubo un problema con el ferrocarril que recorr?a Santander y ten?a, lo que es casi una obligaci?n para ?l, ver al Atl?tico Bucaramanga, equipo del que ha sido hincha toda la vida. ?Me toc? rematar toda la maleta de mercanc?a y productos con que contaba para conseguir el dinero y tomar el avi?n que me llevara a ver el partido?. Pudo ver ganar a su equipo ante el Deportivo Cali, pero se qued? sin su fuente de trabajo independiente. Despu?s de ese suceso logr? ser jefe de despacho de la Droguer?a del Comercio, la m?s grande de la ciudad en esa ?poca. Posteriormente trabaj? en la primera cadena de droguer?as de la ciudad, llamada Sociedad M?dica. Con Pedro Le?n Ramos, de la Farmacia del Norte, con quien estuvo colaborando los dos a?os siguientes, aprendi? la preparaci?n de medicamentos, ?lo que hac?amos era seguir al pie de la letra las indicaciones de los m?dicos que sab?an de las mol?culas y ordenaban, como se conoc?a en ese entonces, ?f?rmulas magistrales?. Arm?bamos con estas gu?as los medicamentos utilizando instrumentos de medici?n y de combinaci?n de los qu?micos. Estos ingredientes los vend?an los laboratorios qu?micos de la ?poca que eran de propiedad, en su mayor?a, de europeos residentes en la ciudad?.?? Despu?s fue vendedor local de la empresa de productos m?dicos Acevedo Ortega. En esos recorridos por la ciudad conoci? a su esposa, que trabajaba en una farmacia. Producto de ese matrimonio nacieron sus dos hijos, M?nica y Cristian, este ?ltimo candidato a la Alcald?a en las pasadas elecciones de octubre, conferencista y presentador del programa de? televisi?n, ?El mejor d?a de tu vida? que se trasmite por el canal regional TRO. La droguer?a Barcelona, que quedaba ubicada en la calle 17 con carrera 41, fue su primer negocio propio y all? pudo aplicar todo lo aprendido hasta ese momento. Antes de tener el negocio actual, tuvo dos farmacias m?s. Un buen boticario, dice Arg?ello, debe ser honesto, ?tener amor por la profesi?n, respeto por lo que se vende y dar garant?a de que los productos son de calidad y que no est?n vencidos?. ? Los de antes y los de ahoraLa falta de ?tica y el af?n de enriquecimiento de algunos farmaceutas de hoy, diferencia con la nobleza y la generosidad de los droguistas de hace 50 a?os, afirma Arg?ello. ?Pedro Le?n Ramos, de la Farmacia del Norte, era disciplinado, r?gido y severo en el ejercicio de la profesi?n. Admiro c?mo era Luis Ortiz G?mez, por su caballerosidad y elegancia al atender y tambi?n porque era respetado por sus valiosos conocimientos?, recuerda el boticario. A otro de los que rinde homenaje es a Edmundo Lara, de la Droguer?a Mundo, ?por su prestancia y la manera elegante de atender, ten?a una calidad humana extraordinaria?. Los tiempos han cambiado en la ciudad, asegura con nostalgia. ?Ahora la gente vive m?s angustiada, estresada, s?lo viven pensando en el trabajo. La ciudad era m?s tranquila, hab?a m?s arborizaci?n y se respiraba un aire puro, las personas eran m?s decentes y la familia era el centro de la vida de las personas?. Al igual que otros aspectos de la vida citadina, hoy la farmacolog?a est? en v?a de extinci?n, advierte. La gran diferencia, seg?n ?l, es que antes los m?dicos mediante f?rmulas les indicaban a los boticarios c?mo prepararlas, en comparaci?n con que los medicamentos actualmente vienen? desde el laboratorio y los galenos esperan a los visitadores para conocer los productos.? Para Arg?ello, los 50 a?os que lleva en el oficio le han ense?ado a ser generoso. ?Las mismas necesidades de la gente, as? como ver el dolor de los pacientes y sin un peso, han hecho de m? una mejor persona?, agrega. Dice que no espera nada, que la botica no debe ser un negocio para enriquecerse sino un servicio a la comunidad. Esa, recalca, es la gran diferencia de las droguer?as de antes a las de ahora.?

Aparte de ser farmaceuta soy…
Actualmente es el presidente de la Junta de Acci?n Comunal del barrio San Francisco. Durante 15 a?os fue revisor fiscal de la Liga Santandereana de F?tbol, lo que le permiti? viajar a varias partes del pa?s con la selecci?n de mayores de Santander. Tambi?n fue el farmaceuta del Atl?tico Bucaramanga y estuvo vinculado al grupo hispano de teatro durante cinco a?os como director operativo. Siempre le ha gustado ser l?der, dice, y de esos a?os de teatro recuerda que no ten?an dinero para ir a una presentaci?n en Estados Unidos y entre el asesinado aspirante a la presidencia, Luis Carlos Gal?n, el expresidente C?sar Gaviria, el exfiscal Alfonso Valdivieso y el ex alcalde Alberto Montoya Puyana le ayudaron a viajar en aviones de carga. ?Era una delegaci?n tan pobre que s?lo com?amos arroz con leche y pan, y recuerdo que ?ramos 101 los del grupo porque una vez compr? 100 empanadas y fui el ?nico que me qued? sin comer?.En esa experiencia teatral, reconoce se acerc? m?s a Dios. Del a?o 1985 hasta el 90 trajeron de Estados Unidos al grupo de teatro Jes?s de Nazareth para que se presentara en la ciudad.Arg?ello advierte que estar detr?s de un mostrador es siempre un riesgo, puesto que recetar a una persona tambi?n tiene la dificultad de no saber si puede ser al?rgico a esa droga. Pero lo importante es ser leal, y saber que si existen problemas con los medicamentos asumir la responsabilidad y ayudar. ?La ?tica ante todo, y el amor por lo que uno hace, ese es el secreto para querer abrir mi local todos los d?as a los ocho de la ma?ana los siete d?as de la semana?.

Ir al contenido