La difícil escuela de la vida que es la calle

Jun 1, 2006 | Facultad de Ciencias Sociales, Humanidades y Artes

Por Laura Sarmiento
lsarmiento2@unab.edu.co 

?A mi me va bien porque la gente ya lo conoce a uno me regalan los mil, dos mil y así? A veces ¡hasta cinco mil! Pero más o menos al día me hago tres o cuatro mil pesos desde las 10 de la mañana hasta las 5 de la tarde. Aquí toca pedir porque a uno no lo dejan trabajar. Yo vendía plátanos con una amiga pero por el puesto nos cobraban como 150.000 pesos ¿y de dónde? También reciclaba, pero la temporada se puso mala y me dio pereza. De todas formas de hambre no me he muerto.?

Así habla María, una habitante de calle de 45 años que a diario camina desde la carrera 35 con calle 18 (la muy conocida zona de Los Paisas) hasta la iglesia de San Laureano, en donde termina su trayecto pero comienza su trabajo ?de pedir ayuda?.

Según los últimos estudios del Departamento Nacional de Planeación, en Colombia la mitad de sus habitantes, 22 millones, son pobres, de los cuales un millón 430 mil son considerados como indigentes pues sus ingresos mensuales no alcanzan a llegar a 90.000 pesos.

Entre pobres e indigentes

Jorge Vargas Arciniegas, secretario de Desarrollo Social, explica que: ?El 50% de la población colombiana es pobre porque sus ingresos mensuales no alcanzan a superar los 248.000 pesos, pero dentro de esta población encontramos personas ya clasificadas como indigentes, porque siendo cabezas de hogar sus ingresos no van más allá de 80 o 90 mil pesos, lo que no les permite satisfacer sus necesidades básicas?.

El secretario añadió que: ?Diferente a esto, es el habitante de calle, porque éste es quien vive en la calle y construye todas sus relaciones y su vida misma en ella?.

María Esparza no sabe nada acerca de esta diferencia, por ello piensa que los habitantes de calle o mendigos ?son vistos como personas inservibles que se aprovechan de los ?buenos corazones? para vivir como zánganos?, pero en su mayoría sólo obedecen a la necesidad y a las circunstancias precarias en las que se encuentran.

?Vivo con mi compañero en un lote frente a la Dirección de Tránsito, pero sin permiso. Antes pagábamos una residencia pero costaba 5.000 pesos y si almorzábamos no comíamos, y él es asmático y ya estamos viejos. Allá dormimos y lavamos la ropa con el agua de cuando llueve y ahí vamos? El que nos ayuda está arriba, porque el gobierno y los presidentes sólo prometen mientras lo meten , después no ayudan a la gente?, cuenta María Esperanza.

Planeación Nacional señala que las principales causas de la indigencia son los altos índices de pobreza y de desplazamiento, además del desmoronamiento de la estructura familiar, el desempleo y el analfabetismo.

?Vivir en la calle es verraco porque la gente es boleta con uno, lo miran como con asco. Yo sí siempre he dicho que esos doctores estirados hoy están ahí, pero mañana quién sabe y esa gente es la que uno deja que se la coman viva, aunque yo no soy de esos de meter miedo?, dice María.

Ella lleva ya casi 15 años viviendo de ?las ayudas?, ese es su trabajo y por ello lo asume con total ?responsabilidad?.

?Yo trato de llegar temprano y mantenerme arreglada porque cuando a uno lo ven más o menos pues le colaboran más. Además nunca he tratado de dármelas de enferma o ponerme aparatos de mentiras pa que digan que me rajaron y estoy mala. Simplemente no me dan trabajo y pues ya me acostumbré a estar así y qué más hago?, añade.

Proyectos para habitantes de calle

La Secretaría Municipal de Desarrollo Social calcula que en la actualidad Bucaramanga tiene aproximadamente 580 habitantes de calle, de los cuales un promedio de 150 a 180 son menores de edad, viven en situaciones de extrema pobreza y por ende, de marginación social.

Nydia Mireya Cabeza, trabajadora social de esta oficina y una de las personas que lidera y formula proyectos para habitantes de calle y otros grupos marginados, comentó: ?Las cifras de indigencia son muy fluctuantes y por ello estamos atentos porque además de las personas que ya son habitantes de calle hay muchos indigentes en riesgo de serlo como los hijos de las prostitutas, niños y adultos trabajadores ambulantes entre otros, además de que en Bucaramanga los índices de violencia intrafamiliar y abuso sexual cada día crecen más y dan lugar a que esta situación social se siga presentando?.

Agregó que la indigencia es todo un proceso hacia la degradación humana, es decir, que empieza de modo individual hasta convertirse en social: ?Los habitantes de calle evidentemente ya han pasado por ese proceso y por ello llegaron hasta esa instancia; por eso desde la Secretaría de Desarrollo Social hemos gestionado y realizado una serie de proyectos que hoy en día están en instituciones o fundaciones en pro de estas personas?.

En Niños de Papel, una de las instituciones encargadas en niños habitantes de calle, hay por lo menos 150 infantes.

Yerson Rojas, un niño beneficiado por dicho proyecto, manifestó: ?Yo la paso muy bacano allá, me ayudan mucho y ya no me siento como un inútil?.

El secretario de Desarrollo Social, Jorge Vargas Arciniegas, comenta que: ?También se les ha carnetizado, como es el caso de la Posada del Peregrino en donde se entregan 80 almuerzos y los que no están carnetizados, allá llegan y se les entrega también por $300. En barrios difíciles, en los que hay riesgo de mendicidad, damos 6.000 mercados al mes para mitigarlo?.

El objetivo principal de estos proyectos es además de rescatar las personas de calle, ?engancharlos? o convencerlos para que reflexionen y cambien de actitud, con el fin de lograr un desprendimiento del mundo en el cual se desenvuelven y así puedan ser reinsertados en la sociedad.

Pero mientras las instituciones piensan en un cambio de actitud, habitantes de calle como María creen que : ?A nosotros si nos buscan, pero ¡para matarnos! Lo que pasa es que uno no puede soltar la lengua porque sino también le dan chumbimba. Además, yo he ido a la Alcaldía con mi compañero, pero me tuvieron como dos meses para darme cita hasta que me harté, para qué engañan a la gente? Y así nosotros metiendo el dedo, yo por eso no voto ni porque me den 50.000 pesos, porque si voto tengo que trabajar y si no también?.

La Alcaldía está preparando campañas masivas de prevención de mendicidad porque es consciente de que buena parte de la ciudadanía no maneja bien dicho concepto y no está enterada de los proyectos que se ofrecen.

Mientras las opiniones siguen polarizadas y el problema social de la mendicidad sigue en discusión, María seguirá aplicando su filosofía para sobrevivir y ?ganarse la vida?: ?Hay que saber pedir, con paciencia, sin ser grosero y teniendo fe en Dios.?

Algunas instituciones en pro del habitante de calle 

Para niños

Asociación Niños de Papel
Convención Hogar San José
Dignificándonos
Centro Juvenil Amanecer
Fundación Estructurar
Nuestra Señora de la Esperanza
Piccdi Saggi

Para adultos y adultos mayores

Posada del Peregrino

Red de Asilos:
Hogar San Antonio
Hogar San Rafael
Centro de Bienestar para el Anciano Fundación Albeiro Vargas
Funtaluz
La Casa del Alfarero
Shaloón
Santa Rita
Centro de escucha Red Punto 30

 

 

Ir al contenido