La UNAB, el destino elegido

Feb 6, 2012 | Institucional

Por Pastor Virviescas Gómez
Tenían más opciones, pero después de leer, hacer preguntas e informarse al detalle, ellas terminaron optando por la Universidad Autónoma de Bucaramanga. Así que luego de notificar a sus familias y emprender un viaje de largas horas en avión o en bus, desde el pasado 23 de enero se integraron a la comunidad UNAB siete estudiantes de intercambio procedentes de México, Chile, Medellín y San Gil.

Al día siguiente de su arribo, la Oficina de Relaciones Internacionales las congregó en torno a un almuerzo en el Hostal y les dio la bienvenida a Paulina Lerín Arzaba y Andrea Vásquez Sánchez, quienes vienen de la Universidad Autónoma de Puebla; Paulina Soledad Muñoz Bustos y Yasna Campos Tapia, estudiantes de la Universidad Católica de la Santísima Concepción; Alba Nora Roldán Alcaraz, de la Universidad San Buenaventura, de Medellín; y María Camila Solano y María Fernanda Martínez Rueda, de Unisangil.

Administración Turística y Hotelera, Contaduría y Psicología, son los Programas a los cuales ellas se integraron aprovechando los convenios que la UNAB tiene firmados con más de medio centenar de universidades del continente americano y otras latitudes.

Paulina Lerín afirma que escogió la UNAB “porque es una universidad de puertas abiertas que se da a conocer muy lindo en la página web. Aparte de que es una de las mejores de la ciudad, mis profesores en México me la recomendaron demasiado y además aquí hicieron el año pasado el congreso de la escuelas de hotelería, así que tenía sobradas razones para escoger este destino”.

Por su parte Paulina Soledad tenía un dilema entre la Universidad del Magdalena y la UNAB, pero terminó de convencerse tras dialogar con su decano, quien recientemente estuvo en Bucaramanga. “A pesar de que Santa Marta tiene playa, me dijeron que hay muy buenas piscinas por acá”, bromea esta futura contadora pública.

María Fernanda dice que se inclinó por la UNAB porque esta es una enorme opción para seguir adelante en su proyecto de vida, “además que nos brinda muchas oportunidades y facilidades”. Comentario al que se suma Andrea subrayando que para ellas es un reto teniendo en cuenta la alta calidad de la educación que se brinda en esta Institución. “Venimos a dar lo mejor de nosotras porque sabemos por los chicos que van de intercambio a México que la educación aquí es muy pesada. Mis amigos me decían: ‘En Colombia te van a dar duro’, pero vale la pena, así que  ¡adelante!”, acota Paulina.

Elementos estos a los que Alba Nora les suma la belleza de los campus de la UNAB. “Esta Universidad es como un pueblo en Antioquia: hay muchos árboles, predomina el color verde y las construcciones son como entre el campo. Me ha gustado mucho porque acá la gente está como muy pendiente de uno, me han ayudado en todo y eso habla bien de su calidad humana. Estoy feliz de la vida de estar en la UNAB, y también me ha gustado la ciudad porque hay mucho para conocer”.

Alba Nora enfatiza que igualmente se tomó la tarea de comparar los programas de estudio de la UNAB con otras universidades de Medellín y el país, y “en mi concepto, por lo menos en cuanto tiene que ver con Contaduría Pública, es la mejor de Colombia. Me parece excelente, y ese fue otro de los motivos para escoger específicamente a la UNAB”.

Al unísono, las siete estudiantes les recomiendan a los estudiantes de la UNAB vivir esta experiencia del intercambio. “Cualquier movilidad académica da a las personas ciertos conocimientos que uno estudiando todo el tiempo en la misma universidad no adquiere, y me refiero tanto a la responsabilidad con uno mismo como con otra institución diferente a la que se pertenece. No se puede comparar la educación de un lugar con otro, pero te puedes nutrir de todo eso. Viajar a otra parte, como lo estamos haciendo nosotras, es algo que no tiene precio, y de paso conocemos gente bonita, encontramos costumbres diferentes y abrimos nuestra cosmovisión para hacernos un panorama diferente de la vida”, señala Andrea.

“Al cien por ciento los invito a que vayan de intercambio por lo que uno aprende no solo por dentro sino también por fuera de la universidad. Lo que vamos a vivir ahora creo que nunca lo olvidaremos y será sin duda una experiencia que nos hará crecer como personas y como futuros profesionales”, manifiesta Yasna.

Así que mientras Paulina, Andrea, Paulina Soledad, Yasna, Alba Nora, María Camila y María Fernanda se integran al nuevo ritmo y al nuevo hogar, ya hacen sus primeras amistades y sueñan con el paseo de integración a la Mesa de los Santos y Barichara, que Adriana María Martínez y Claudia Molina les tienen programado para los próximos días. La familia y la comida es lo que más extrañan, pero tienen la certeza que pronto se adaptarán.

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