Menos odio e hipocresía y más perdón

May 27, 2008 | Facultad de Ciencias Sociales, Humanidades y Artes

 

Ha visto tantas cosas en sus 58 a?os de vida, que no se escandaliza con los j?venes que ingresan al templo con pantalones descaderados o el pelo verde. Es consciente del valor de los cat?licos, apost?licos y romanos de edad, velo y cam?ndula, pero abre sus brazos y extiende sus reflexiones a los ni?os y adolescentes que les da por ir a escucharlo.

Este santandereano dirige la Fundaci?n Amar y Servir (www.amaryservir.org.co) y lidera dos grandes frentes de trabajo: entregar m?s de 550 sillas de ruedas para quienes no cuentan con un peso y alentar a 3.000 mujeres que conviven con el recuerdo de la guerra pero tienen familias que sacar adelante.

En esta entrevista con 15, el ?nico tema que Serrano Ord??ez elude es lo ocurrido hace un par de a?os con una persona que traicion? la confianza de la Compa??a de Jes?s, dej?ndoles una herida imborrable en su memoria y un agujero en sus bolsillos.

 

?C?mo ven su trabajo los dem?s jesuitas?

Total apoyo. El padre Gerardo Arango fue provincial y nos acaba de dar una nueva sede aqu? en el San Pedro Claver. El provincial actual, Gabriel Ignacio Rodr?guez, es compa?ero m?o de estudios y nombr? en la junta directiva de la Fundaci?n a dos jesuitas de los m?s cualificados que tenemos: el asistente para asuntos sociales, Carlos Eduardo Correa, y el director de los centros de espiritualidad, Hermann Rodr?guez.

En estos d?as se realiz? un bazar en el Colegio San Bartolom? La Merced, de Bogot?, que es un colegio ?pijo? como dicen, y nos dieron un stand para presentarles una propuesta a las madres de familia. Decirles: ?mam?, usted est? cansada de que le regalen refractarias, planchas y pa?oletas. Quisiera que su hijo, que desde que se volvi? grande no quiere que ni lo lleve al colegio porque le da oso, le regalara mejor comportamiento o m?s abrazos, que su marido le obsequiara m?s besos, entonces le proponemos que les escriba una carta y d?gales que son el mejor regalo que Dios le ha dado y d?gales por qu?, cosas que usted no les dice por estarlos cantaleteando, prop?ngales que lo que le vayan a regalar se lo den en dinero para 3.000 mujeres que en la Fundaci?n estamos apoyando en el oriente antioque?o, Magdalena Medio, Cartagena y Tierralta, C?rdoba.

En ese stand presentamos el testimonio de Mar?a Ofelia Cardona, a quien le mataron cuatro hermanos, a su hermana la asesinaron embarazada y a ella la violaron. Una mujer que deber?a estar odiando o armada hasta los dientes, quien dice: ?les puedo hablar sin llorar porque he curado mi coraz?n, porque tengo tres hijos a los que les estoy ense?ando a perdonar. Quiero que conozcamos la verdad, pero no que odien?.

 

?Ese lenguaje descomplicado que usted emplea obedece a una estrategia de mercadeo porque se les est?n yendo los fieles o es la forma de llegarle a la gente de estos tiempos que no sabe ni m? en lat?n?

He sido as? desde que estaba estudiando en el San Pedro. En varias ocasiones casi me echan. Una vez tiramos unos ?pedos qu?micos? en clase de dibujo y esta vaina se puso insoportable, hediondo. El rector busc? qui?n hab?a sido y dijimos ?todos fuimos?. Pues nos clavaron una semana a las 5 de la madrugada, hasta que me dijeron que confesara porque estaban mamados de que nos tuvieran ?clavados?. Siempre he sido un poco d?scolo, en parte porque mi pap? era un tipo franco.

Por eso he tenido dificultades porque hay espacios donde la gente dice ?oiga, no sea mal hablado. Usted est? predicando una misa, c?mo dice esas palabras?; soy respetuoso y si veo que la gente se incomoda, cambio el lenguaje, porque no vine a escandalizar ni a ofender; pero cuando veo que esto lo que hace es despertar al que estaba dormido y se pregunte ?c?mo as? que dijeron no joda o marica?, cuando empiezan a ver que les hablo ah? como les hablo en la calle o cuando estoy buscando fondos para la Fundaci?n, comprenden que la misa no puede ser un lugar para todos ser buenos y despu?s ir a jodernos unos a otros en la calle. Eso no tiene ninguna l?gica, o que soy buena gente si le voy a pedir plata, pero una ?caca? si le voy a llamar la atenci?n. No, hay que ser de un genio parejito.

No todos somos as? y tengo compa?eros jesuitas que tienen una forma de hablar, la gente les coge el mensaje y est?n haciendo un bien enorme; y si yo llego a hablarles salen corriendo y van a decir ?ese tipo no es un cura, es un infiltrado?. Es como encontrar cada uno la horma de su zapato. En la misa del barrio La Soledad, en Bogot?, donde celebro los s?bados a las 8 de la noche hay gente que se ha retirado, pero me est?n llegando otros. Es la misa de los que estuvieron rumbeando por La Calera y dicen ??mi?rcoles!, ya s? d?nde hay misa a las 8, vamos donde esa cura loco?.

Uno va ubic?ndose, pero hay una preocupaci?n y es que las iglesias se nos est?n llenando de viejitos, que los quiero, pero se van muriendo y si no hay qui?n los reemplace, pues el ?ltimo apague la luz y guarde el Sant?simo. Si no logramos conectar con el lenguaje de la gente joven, si no logramos aceptarlos que lleguen con el pelo azul, con el piercing en la lengua, con los pantalones descaderados, que no se arrodillen? si sigo controlando que el vestido de la jovencita sea inmundo y deba salirse porque es una verg?enza, pues se va ella y se van diez m?s, porque dicen ?a este cura qu? le pas??.

En la ?ltima misa un ni?o estaba llorando y yo ve?a a todo el mundo mirando para arriba. Entonces dije: ?a la mam? del ni?o quiero decirle que estoy fresco, porque cada vez que llora me llena de alegr?a y s? que alguien va a estar aqu? dentro de 20 a?os. As? que tranquila, y si alguno m?s tiene ni?os y lloran, tr?iganlos, porque ellos tienen que verlos a ustedes aqu? en misa?.

Tenemos que crear condiciones para que nos reemplacen, porque si quiero que alguien se meta de cura no va a ser aquel se?or que ya est? casado o esa se?ora de 70 a?os, tiene que ser un ?pelado? y tengo que hacerle creer que lo que yo hago le da sentido a la vida de la gente y que ?l piense que puede ser ?til para los dem?s. Pero si soy un tipo cans?n, que la gente va porque es el portero del Cielo y toca mamarnos al portero del Cielo porque es el de la llave, no sirve, porque un d?a la gente puede decir ?no voy al Cielo y ?qu? pasa??.

 

?Entonces para usted es m?s pecado no hacer nada por la gente que aguanta hambre que decir marica?

Totalmente. Pero no solamente yo y eso me alegra. Ahora han hecho un boom, un poco tendencioso, con los nuevos pecados que puso el Papa Benedicto XVI, pero qu? es lo que est? diciendo: dejen de ser hip?critas. ?Padre de qu? me confieso si no he matado a nadie? Pues no ha cogido un rev?lver, pero cada vez que usted maltrata a un empleado y le dice in?til, le est? generando un problema de autoestima que el tipo se va a sentir una basura. Usted puede decir ?mi rey?, ?mi amor?, ?querido?, pero si est? pagando unos salarios miserables, le atrasa el aumento o le paga en cheque y el de afuera se lo cambia y se queda con el 10 por ciento y usted va ?en coche? con ese tipo, ?deje de ser hip?crita!

Lo que el Papa dijo no es que estemos inventando m?s pecados, sino que esto es parte de esto, dejen de ser hip?critas. ?No, que yo santifico las fiestas, pero cuando se acaban me voy a rumbear, hago barbaridades y resulto meti?ndome con la secretaria a la que tengo palabreada porque la pobre sabe que si no acepta se queda sin empleo y de ella depende la mam??, hombre, ?no sea miserable! Es eso, pero no es invento m?o gracias a Dios y en estos momentos la Iglesia los pone para todos en todo el mundo.

 

?Entonces qui?n es Dios?

Dios es el amor m?s grande que yo puedo saber que alguien tiene por m?. No es un viejo, no es un barbado, no es la energ?a, no es el sol? Yo he sentido amor, me he enamorado, siento que me aman, el amor de mi mam?, mi pap?, mis hermanas, mis amigos? Tuve una cirug?a hace alg?n tiempo y hab?a gente que estaba cuatro y cinco horas al pie y mi mam? me preguntaba qui?nes eran y yo le dec?a ?son compa?eros de la comunidad?. Luego me dec?a ?parecen hermanos suyos? y le contestaba ?es que son mis hermanos?.

He experimentado qu? es ser amado y tambi?n he amado. Para m? Dios es la totalidad de eso que siento. Es eso sin l?mite de despedidas, de rupturas, y eso lo puedo decir porque Jes?s que es la presencia de Dios, ese hombre del que hoy se escriben miles de cosas, que fue como usted y como yo, que tuvo sue?o, cansancio, miedo, supo que Dios lo amaba y por eso fue capaz de llegar hasta donde lleg?. Cuando uno logra ese amor, empieza a recular, pero Jes?s sent?a el amor de Dios de tal forma que ech? pa?lante.

Cada vez que estoy a punto de tirar la toalla viene a mi mente Jes?s en el huerto dici?ndole al Padre ?pasa de mi este caliz?, o sea, no quiero que me cojan Pilatos ni Herodes, ya s? para d?nde voy. Haga alguna vaina, me disfrazo, me voy, pongan a Pedro a que diga que es Jes?s y me pierdo, que es lo que usted y yo sentimos muchas veces. Pero lo que lo lleva a decir no se haga lo que yo quiero sino lo que tu quieres, es porque ?l sent?a el amor del padre dentro de ?l, que lo llenaba de una fuerza, que es la que me lleva a mi y a los voluntarios de la Fundaci?n Amar y Servir a decir ?volvamos a empezar?.

Los voluntarios trasnochan y los llaman los hijos y ellos les piden que acuesten al hermanito o que calienten la comida, mientras terminan de hacer una tarea en la Fundaci?n. Al escuchar eso yo digo, ?marica, esta gente sabe lo que es el amor de Dios?.

 

?En t?rminos de paga por lo que hicieron, que les espera al asesino, al narcotraficante, al parapol?tico, al corrupto, al agiotista, al pederasta? y a quienes pasan de agache con sus compromisos como ciudadanos y como hijos de un Dios?

Hace 17 a?os yo estaba en C?cuta y mi superior era un paisa que se hab?a ido para ?frica como misionero y mientras tanto nacieron sus sobrinos, crecieron y nunca los goz?. Cuando regres? a Colombia una de las cosas que quer?a hacer era volver a estar con su familia. Entonces se fue a Medell?n y se encontr? con uno de 16 y otro de 17 a?os en una finca de Rionegro. Uno de ellos, con la fiebre de manejar, pidi? la camioneta prestada para ir a comprar algo que quer?a la mam?. Se van y de pronto un ret?n de la Polic?a, en la ?poca de Pablo Escobar que no se sab?a de qui?n eran los retenes. Los ?chinos? no paran, les disparan y los matan. Jaime me llama y me dice que no regresa al d?a siguiente porque tiene que hacer el entierro de sus sobrinos. Cuando viene a la semana nos dice que lo ?nico que les manifest? a sus hermanas es que se deb?a investigar qu? paso y que se hiciera justicia, ?pero no tenemos que dejar entrar en el coraz?n ni el odio ni la venganza, porque si no esas balas nos van a matar tambi?n a nosotros. La mejor forma de guardar su memoria es exigir claridad, es nuestra obligaci?n moral, pero no dejemos que nuestro coraz?n termine perforado por las balas?.

Esa vaina me ?taladr??. Porque que alguien eche ese cuento como cura en un p?lpito para los otros, listo, pero es que eran sus sobrinos por los cuales hac?a tres d?as me hab?a dicho que no sab?a la alegr?a que sent?a por poderlos casar el d?a de ma?ana.

Con todo este proceso con 3.000 mujeres, hijas, mam?s, esposas de personas asesinadas, desaparecidas, secuestradas por la guerrilla o por los paramilitares, lo que les estamos diciendo es que hay que llenarse de perd?n.

Vamos a exigir que reparen y si hay que pagar 1.000 millones, que los reclamen, y vamos a buscar el mejor abogado para que se los paguen, y vamos a hacer que eso no se olvide y que haya una plaza que lleve el nombre de los m?rtires de Cocorn? o de Restrepo, y que est?n las fotos o un bronce, y que en las escuelas se ense?e que aqu? hubo una masacre que no se puede volver a repetir, como en Europa hoy se ense?a el genocidio nazi y hay museos para ir a ver las barbaridades que hicieron los nazis con los jud?os, ?para que no se repita, carajo!

Les decimos ?si ustedes no perdonan, sus hijos seguir?n la guerra?. Si usted cuando ve a (Salvatore) Mancuso, a (Manuel) Marulanda o a cualquiera de las personas que ha afectado a su familia, puede decir ?yo lo perdono y lo que no quiero es que venga alguien a reemplazarlo, se?or Mancuso. De qu? me sirve que usted se arrepienta y lo extraditen, si hay 40 ? 50 pelados con la mitad de su edad, mucho m?s salvajes, dispuestos a coger el negocio que usted ten?a. O se?or Marulanda, si a usted lo cogen preso, habr? 200 muchachos dispuestos a seguir con lo que usted hac?a?. Entonces si no rompemos con esa cadena de violencia no estamos sembrando nada, estamos arando en el mar.

 

?De no haber sido sacerdote jesuita estar?a en el monte con un fusil al hombro como Camilo Torres, Manuel P?rez o Domingo La?n, quienes murieron defendiendo unas ideas revolucionarias?

No, hermano, porque en mi trabajo me ha tocado celebrar la misa a la guerrilla, atenderlos, confesar guerrilleros, familiares de guerrilleros, ver sacerdotes guerrilleros y cuando hablaba con ellos llega un momento en que no hay respuesta a preguntas como ?ustedes est?n hablando en nombre de la gente, pero cu?ndo les preguntaron si los quer?an como sus representantes?, porque cuando uno habla con los campesinos dicen que es que les toca porque tienen un pum-pum en la mano y entonces qu? hacen.

En los a?os 70 pensaba que yo era la voz del pueblo y Medell?n lo dijo: ?somos la voz de los sin voz? y en un tiempo que lo hice me pregunt? ??a m? qui?n me nombr?? y, segundo, por qu? no le ayudo a recuperar la voz a esa gente. ?Por qu? uno dice un momentico, no hable por mi, yo s? hablar, d?jeme yo hablo? No me gusta que nadie hable por m?, ?entonces yo por qu? hablo por los dem?s? ?por qu? m?s bien no les ayudo a hablar? ?a aprender decir a, b, c? ?a tener seguridad de lo que dicen? ?a tener informaci?n para poder opinar? Y ah? tenemos la diferencia.

No me puedo erigir en representante de otro, con armas o sin armas, porque hay pol?ticos que no los ha nombrado nadie y representan a la gente y la gente dice ?es que el doctor es el que nos da empleo. Yo no s? que va a hacer en el Concejo pero es que ya tiene a un hijo trabajando y son 15 voticos que le levanto y estamos arreglados?. ?Qu? diferencia hay entre eso y ?si ustedes no me dan un hijo tienen que irse de aqu??? Un chantaje igual.

Esa apuesta nunca estuvo en mi horizonte. Tuve compa?eros que se fueron y est?n muertos; otros que salieron y dijeron vemos que eso no es.

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