Obras sobre el río se hacen de forma sectorizada

Ago 15, 2005 | Facultad de Ciencias Sociales, Humanidades y Artes

Por César Bello Hernández
cbello@unab.edu.co
Obras de protección sobre las laderas del Río de Oro que impidan
nuevos desbordamientos del cauce, la demolición y readecuación
de puentes, y la construcción de estructuras que cierren el paso de las
aguas hacia las zonas residenciales e industriales del sector El Poblado, son
los principales trabajos de infraestructura que se ejecutan en Girón.

Se construyen 12 muros que cubren 3.415 metros de longitud y canales en las
quebradas Villa Anpiss, La Papa, La Honda, El Carrizal, Villa de los Caballeros
y La Macana. Pero hasta que no se terminen es latente la posibilidad de un nuevo
desbordamiento. Diego Peña, topógrafo constructor de la obra,
explica que para evitar esa posibilidad se hace movimientos de tierra de 3 metros
de profundidad, de modo que si hay alguna creciente el río tenga por
donde llevar su cauce.

“Se está trabajando duro y parejo en toda esa recuperación
del cauce. Ahora se están viendo las bondades del proyecto”, manifiesta
Álvaro Solano Aguilar, secretario de Infraestructura de Girón,
quien advierte que todavía quedan problemas por resolver: “La proyección
de la Corporación Autónoma Regional para la Defensa de la Meseta
de Bucaramanga (Cdmb) es que hay que ampliar los puentes, entonces es una inversión
que el Municipio tiene que hacer. Un solo puente puede llegar a costar $800
millones”.

La Cdmb, la Gobernación y la Alcaldía de Girón han invertido
17.822 millones de pesos en los 3 kilómetros de muros de contención
que incluyen la protección de los barrios El Poblado, La Isla, Castilla
Real, Arenales, Santa Cruz y el puente Lenguerke.

Esa cifra es superior en 1.800 millones de pesos a lo que se pensó el
pasado 18 de abril cuando comenzaron las obras. El presupuesto en ese momento
fue de $16 mil millones, informó Fredy Antonio Anaya, director de la
Cdmb. Esa entidad contrató el estudio sobre las causas del desastre natural
con la firma Geotecnología Ltda., el cual se dio a conocer en la edición
número 72 de 15 que circuló el 1 de julio pasado.

Los estudios de la Cdmb también concluyeron que por el sector urbano
que pasa el Río de Oro, la mayoría de los tramos no cuentan con
el ancho sugerido para evitar emergencias, que deben estar entre 50 y 60 metros.
El motivo es que las viviendas subnormales, parques, canchas y rellenos invadieron
el cauce entre 10 y 20 metros.

“Sin una obra en el Río de Oro que garantice que el percance que
ocurrió no se vuelva a presentar, ninguna ayuda tendría sentido
y los distintos interesados (aseguradoras, sector financiero, clientes, proveedores,
etc.) se verían reacios a colaborar”, aclara Carlos Andrés
de Hart Pinto, presidente regional de la Asociación Nacional de Empresarios
de Colombia (Andi), sobre la importancia de recuperar el afluente.

Está previsto que entre octubre y enero próximos se entreguen
las obras de protección del Río de Oro y de las corrientes secundarias
afectadas por el desastre invernal.

 

El futuro de la educación es incierto
Pedro Nel Díaz Nieto, secretario de Educación de Girón,
manifiesta que la Administración Municipal tiene previsto remodelar las
instituciones educativas que hoy están en funcionamiento, así
como la construcción de un nuevo plantel, pero que aún están
diagnosticando la situación producto de la tragedia, antes de tomar las
medidas necesarias.

Ninguna de las obras requeridas han sido ejecutadas. Tampoco se tienen cifras
exactas sobre los estudiantes que carecen de educación escolar y el estado
de los planteles educativos. Según el funcionario, apenas se está
enterando de los problemas de su dependencia debido a su reciente nombramiento,
tras el cambio de gobierno local.

A esto se suma la escasez de docentes que afronta Girón por la falta
de recursos. “Vamos a ver cómo cubrimos la necesidad de profesores.
Vamos a tocar puertas y a trabajar sobre el tema de la educación gratuita”,
comenta Díaz Nieto.

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