Petro en la boca del lobo

Oct 27, 2008 | Facultad de Ciencias Sociales, Humanidades y Artes

Por Pastor Virviescas G?mez

pavirgom@unab.edu.co

La motocicleta y las tres camionetas avanzan tan raudas como pueden. Los 16 escoltas saben que la ruta al aeropuerto Palonegro no s?lo est? sembrada de cr?teres, derrumbes y oscuridad, sino que ser?a el lugar propicio para que alguien intentara deshacerse de la persona a quien protegen.

Hablan en clave, encienden sus luces intermitentes y se abren paso para llevar sano y salvo y en el menor tiempo posible al senador Gustavo Petro Urrego, quien debe tomar el avi?n de las 7:28 de la noche.

Sentado junto a la ventanilla trasera derecha, sin el chaleco antibalas que se aburri? de cargar, este ex guerrillero del M-19 hoy convertido en uno de los principales opositores al r?gimen uribista, atiende esta entrevista exclusiva con 15, sin dejar de mirar el espejo retrovisor ?por si las moscas? y con su mano derecha escarbando debajo de la silla en busca del tiquete que no encuentra.

Este zipaquire?o de 48 a?os de edad no carga maletin, sino unos cuantos papeles enrollados y un celular que repica cada minuto. Tampoco se le nota el miedo y su ?nica angustia es encontrarse con un ?lagarto? que el a?o pasado portaba una pancarta en el llamado desagravio al gobernador de Santander, Hugo Heliodoro Aguilar Naranjo, y hoy pretende acomodarse en las toldas de Petro, precisamente el hombre que desde el Congreso de la Rep?blica ha denunciado con m?s vehemencia los nexos entre paramilitares y pol?ticos.

En menos de ocho horas estuvo en Piedecuesta y Floridablanca, visit? al gobernador Horacio Serpa Uribe, y entr? al edificio de la carrera 27 con calle 34, una de las sedes del movimiento Convergencia Ciudadana y del Sindicato de Educadores de Santander.

Petro ingres? al auditorio y delante de unos 45 seguidores, refiri?ndose al grupo pol?tico creado por el ex senador Luis Alberto Gil Castillo, dijo con tono firme: ?Lo cierto es que una parte del movimiento sindical en el magisterio santandereano deriv? hacia la conformaci?n de un movimiento pol?tico mafioso. Y nos enfrentamos a la dram?tica realidad de ver c?mo nuestros antiguos compa?eros iban transitando hacia la construcci?n de verdaderos proyectos pol?ticos mafiosos, que en muchas regiones del pa?s constituyeron dictaduras totalitarias que asesinaron y descuartizaron a la poblaci?n colombiana y son c?mplices de ese genocidio?.

Sin que algunos de los asistentes terminaran de reponerse, continu?: ??C?mo de nosotros mismos sali? eso? Quiz?s habr?a que escribir libros, llamar sic?logos, soci?logos, fil?sofos, experimentar en nosotros mismos c?mo es posible un devenir desde un proyecto democr?tico hasta un proyecto totalitario y mafioso como el que pas??.

La ?ltima vez que Petro plante? el tema fue literalmente la ??ltima vez? que lo invitaron a ese c?ntrico lugar que alg?n d?a fue el b?nker del parlamentario liberal Norberto Morales Ballesteros. Y prosigui? ante un p?blico at?nito: ?Yo supon?a que al interior de esas formaciones sindicales y pol?ticas que nosotros mismos hab?amos ayudado a forjar iban a salir las reservas que permitir?an cambiar el rumbo, pero me equivoqu?. El movimiento Convergencia Ciudadana lleg? a aglutinar una verdadera bancada paramilitar para hacer leyes en Colombia?.

Tom? un sorbo de agua y sigui? adelante con su recuento y reflexi?n sobre su lucha al lado de los maestros por unas reivindicaciones sociales democr?ticas: ??C?mo pudo nacer de all? un aparato pol?tico que fue capaz incluso de pretender que hiciera leyes de la Rep?blica un criminal de guerra como el general Rito Alejo del R?o; que ayud? a consolidar un proyecto de dictadura paramilitar en Santander; que llen? a este departamento de fosas comunes; que consolid? acuerdos pol?ticos con el narcotr?fico en lo que yo llam? el Acuerdo de Puerto Berr?o??.

E inst? a los pocos que quedaban a las 12:30 del mediod?a: ?Este es un momento de reflexi?n para la izquierda santandereana, pero tambi?n la nacional, porque por el hecho de ser de izquierda no estamos vacunados ni contra la corrupci?n, ni contra el clientelismo, ni contra su peor manifestaci?n que es el genocidio sobre el pueblo colombiano?.

Entonces llam? la atenci?n del p?blico entre el que se contaba un camar?grafo que a estas horas de la intervenci?n grababa el mantel y los pies de Petro porque el sue?o lo hab?a noqueado. ?Los que pensaban que por ser de izquierda ya eso era sin?nimo de democracia, de hero?smo y de luchas sanas alrededor de los derechos y libertades de la poblaci?n, pues estaban equivocados. Nosotros no estamos vacunados contra eso?. ?

Luego, en tono conciliador, se?al?: ?El instrumento pol?tico que nos puede permitir sacar a Colombia de la guerra, del hambre y del desempleo es pluralista, profundamente pacifista, propositivo y positivo?.

Despu?s atendi? esta entrevista en la que se mostr? en desacuerdo con otros sectores de la izquierda nacional que ?la quieren convertir en un aparato sectario, dogm?tico, inflexible, de oposici?n perpetua y funcional a la violencia?. ?El Polo Democr?tico -subray?- es diverso y en su diversidad es que hay que establecer su riqueza, porque la idea de una izquierda uniformada donde todo el mundo levanta la pierna a la misma altura y hace discursos con las mismas palabras, esa izquierda de las ?pocas del poder sovi?tico no es la izquierda del siglo XXI, que es multitudinaria, que reconoce las diversidades de los seres humanos y por tanto no construye su unidad sobre la homogenizaci?n sino sobre las diferencias de los seres humanos?.

?Qu? sensaci?n tuvo al retornar a un edificio construido con auxilios parlamentarios, que se convirti? en sede del sindicato del magisterio y luego en fort?n del grupo Convergencia Ciudadana?

La sensaci?n de que se han destruido unos poderes mafiosos y pasamos a la construcci?n de unos poderes democr?ticos. Pero ese edificio es simb?lico en la construcci?n de un poder mafioso, que desgraciadamente surgi? del mundo sindical y de la izquierda; no siempre surgi? de las derechas. Igual que las extremas derechas, pues termin? vinculado al narcotr?fico, al genocidio, a la articulaci?n de la pol?tica con el crimen, al punto que eligi? una bancada que conten?a criminales de guerra, personas que estaban dispuestas a supeditar la ley al narcotr?fico y? al genocidio en Colombia.

Convergencia Ciudadana es un p?simo recuerdo. Aspiro a que simb?licamente eso represente que la era de poderes mafiosos termin? definitivamente en Colombia y que se abre una halag?e?a perspectiva de poderes democr?ticos, de una oportunidad democr?tica para el pa?s.

Usted alborot? el avispero con la revelaci?n del llamado ?Pacto de Puerto Berr?o? entre paramilitares y ?caciques? pol?ticos, incluidos varios santandereanos. ?Ese esc?ndalo termin? en algo?

Hace varios a?os fui el primero en hablar de la existencia de ese pacto entre el Bloque Central Bol?var y dirigentes pol?ticos de Santander. Efectivamente ese pacto se verific?, lo que ha sucedido es que la Fiscal?a no lo ha investigado. ?Ernesto Baez? le debe la verdad a Colombia y parte de esa verdad es narrar c?mo se configur? el ?Pacto de Puerto Berr?o?. ?l, que est? en Colombia, no ha sido extraditado y a?n est? sometido a la Ley de Justicia y Paz, deber?a dar un paso alrededor de la confesi?n plena e integral de todos los hechos del paramilitarismo en Santander.

?Por qu? raz?n el esc?ndalo de Parapol?tica no ha tocado de lleno a los involucrados en este departamento?

La cuna del paramilitarismo en su versi?n como poder mafioso es el Magdalena Medio, con Puerto Boyac? en primer lugar, pero tambi?n del lado antioque?o Puerto Berr?o, del caldense Doradal y del santandereano Cimitarra y el sur del Magdalena Medio, donde se origin? esta cuna de poderes mafiosos. La cooptaci?n del proyecto paramilitar hecho por el Ej?rcito por parte del cartel de Medell?n, y en esa medida la historia real de esta ?rea geogr?fica es la m?s complicada para la pol?tica en Colombia. Mientras en C?rdoba, Sucre y Cesar se afectan algunos dirigentes regionales coste?os, aqu? se afectan dirigentes nacionales y de una larga tradici?n en la vida pol?tica nacional, as? que en realidad la labor investigativa ha sido mucho m?s escasa en los departamentos que tienen que ver con el Magdalena Medio que en los del Caribe o del Pac?fico. Aqu? la investigaci?n llegar?a realmente a las fuentes dentro del poder pol?tico del origen del paramilitarismo en Colombia.

?Pero qu? siente al verlos en Bucaramanga haciendo compras o tom?ndose un caf?, como si nada pasara?

No, yo no soy un partidario de la c?rcel ni del dolor de las familias que observan que sus padres van rumbo a prisi?n; lo que mi interesa es la verdad. La verdad como una oportunidad para que no se repita, para que se abra un espacio democr?tico. Incluso soy partidario de aplicarles la Ley de Justicia y Paz a militares como Rito Alejo del R?o, que podr?an rebajar sus a?os de c?rcel a condici?n de que confesaran todo.

Entonces m?s que alguien que busque que estas gentes pierdan su libertad, soy una persona que lo que busca es que aparezca la verdad.

?Tan grave fue para afirmar, como usted lo hace, que ?Santander es un departamento sembrado de fosas comunes?

Lo que hubo en Santander -en menor dimensi?n que Antioquia que es la regi?n de mayor n?mero de v?ctimas del pa?s-, fue un proceso sanguinario, de destrucci?n de una buena parte de su tejido social en regiones concretas como el Magdalena Medio, Barrancabermeja y en l?mites con la zona palmera del sur de Cesar. Recordemos, por ejemplo, los m?s de 200 miembros de los sindicatos de la palma que fueron exterminados.

No es una cifra comparable a los 2.500 que murieron en el Urab? antioque?o, pero fue un verdadero genocidio, y cuando uno observa la estructura laboral de esas mismas empresas donde se desarrollaron esas masacres encuentra que los trabajadores fueron conducidos a una especie de estado de esclavitud nueva a trav?s de las cooperativas de trabajo asociado con ingentes riquezas que amasaron los propietarios de las empresas de la palma.

No soy muy amigo de la producci?n de biocombustibles y preferir?a ver esas tierras dedicadas a la producci?n de alimentos para seres humanos en forma intensiva y con una gran generaci?n de empleo y prosperidad. Aun as?, la existencia de empresas de palma africana en Colombia, cuya producci?n es l?cita, debe tener una enorme responsabilidad social con el mundo laboral y el entorno santandereano y del sur del Cesar. La mejor reparaci?n a las v?ctimas del genocidio de trabajadores de la palma que se cometi? en las d?cadas de los 80 y 90, debe ser la reestructuraci?n de las relaciones laborales de cara a la dignidad del trabajador y la eliminaci?n de las cooperativas de trabajo asociado en las zonas palmicultoras.

Asumir las consecuencias de llamar ?criminal de guerra? a un general del Ej?rcito como Rito Alejo del R?o, tener que vivir rodeado de guardaespaldas, enfrentar a los poderosos… ?vale la pena tanto riesgo y que un d?a de estos lo maten y pase a la historia como un sepulcro m?s?

Pues todos vamos a pasar a la historia y es mejor hacer algo provechoso que no hacer nada. Ante la cat?strofe humanitaria que vive Colombia, indudablemente hay que actuar, as? que el mejor mensaje que podr?a entregarle a mis hijos, el recuerdo que quedar?a en ellos de lo que pude haber hecho es actuar contra la ignominia, la injusticia y los cr?menes de lesa humanidad cometidos en mi propio pa?s y sobre mi propia sociedad.

Eso es lo que hay que hacer y entre m?s gente lo haga, m?s r?pido lograremos la salida de esta ?poca tan oscura y la reconstrucci?n democr?tica del pa?s.

?Se queda con la investigaci?n de la Fundaci?n Arcoiris que desenmascar? a tantos pol?ticos socios de los criminales paramilitares o se conforma con la versi?n consignada en el libro del asesor presidencial Jos? Obdulio Gaviria?

La investigaci?n de Arco Iris es apenas un indicio, a?n falta mucho por descubrir y confesar sobre la articulaci?n de la pol?tica y el crimen. El panfleto de Jos? Obdulio no es m?s sino el intento de quitarle peso a la enorme realidad, dram?tica, de la articulaci?n de la pol?tica y el crimen dentro del ejercicio del poder en Colombia. Jos? Obdulio lo tiene que hacer porque ?l mismo es un exponente de esa articulaci?n de pol?tica y crimen. Es el entorno familiar de Pablo Escobar Gaviria -su primo- el que escribe el libro.

?A qu? obedece su llamado a la conciliaci?n?

Tenemos que entendernos. Incluso dentro de esta situaci?n de victimarios y v?ctimas en que millones de colombianos han quedado, la posibilidad del perd?n de las v?ctimas al victimario -que es la otra manera de hablar de la reconciliaci?n- pasa por una reestructuraci?n del poder, que debe ser cedido por los victimarios y entregado a los ciudadanos, entre ellos las v?ctimas. Eso es lo que genera las condiciones objetivas que posibilitan que la v?ctima perdone definitivamente y por tanto que se instaure una posibilidad de entendimiento y reconciliaci?n en Colombia.

?La izquierda colombiana plant? en el mill?n de votos y se resign? a ser una fuerza de oposici?n, mas no de gobierno? ?Es esa atomizaci?n de fuerzas que no se ponen de acuerdo ni para salir a una marcha?

La izquierda es aquel conjunto de ciudadanos que aspira a la libertad, a la igualdad y a la fraternidad. Entre todos debemos construir del Polo Democr?tico una verdadera alternativa de gobierno y un instrumento que la sociedad colombiana pueda usar con eficacia para sacar al pa?s de la guerra, del hambre y del desempleo. Pero la izquierda colombiana tiene que mirar las experiencias que vivimos para no repetir la deriva corrupta que termin? llevando a una parte de la izquierda santandereana hacia el paramilitarismo, ni repetir tampoco la deriva que llev? a un movimiento sindical (de la palma africana) al exterminio. Tenemos que aprender las lecciones para posibilitar la construcci?n de una verdadera alternativa democr?tica y de poder.

?Hay peor insulto para usted que le griten ??Petro uribista!?, por haber salido a la marcha contra las Farc del pasado mes de febrero?

(Sonr?e) Esos son unos dogm?ticos de la izquierda que no pueden entender que Petro se oponga a las Farc igual que se opone a los paramilitares, como si la pol?tica en Colombia tuviera que ser ?fariana? o paramilitar, cuando tiene que ser democr?tica y ciudadana.

Uribe 2010, 2014, 2018… ?La hora de Petro presidente jam?s llegar??

La hora de las mafias va a pasar. Si yo soy alg?n d?a soy presidente, ese ser? el d?a de la hecatombe de las mafias y de la resurrecci?n de la democracia. Esperemos tranquilamente que la sociedad colombiana madure y reflexione, pero estoy convencido que no va a soportar ni tiran?as ni se va a aguantar una guerra perpetua y que la hora de la democracia y la paz empieza a tocar la puerta.

?Cu?l es el cap?tulo del conflicto armado interno colombiano que m?s lo ha marcado?

Alguna vez vi a jefes de las Farc encima de la tumba de un hombre que ellos mismos hab?an asesinado delante de sus propios hijos, y los ni?os los estaban observando parados ri?ndose en la tumba del hombre asesinado. Este es uno de los hechos que me ha marcado en la cr?tica sobre lo que representaba la lucha armada y rebelde en Colombia, igual que me ha marcado ver a j?venes, hombres y mujeres, que fueron capaces de entregar su vida por un mundo mejor y que nos demandan que sigamos lo que ellos hubieran querido hacer para la transformaci?n social de Colombia.

?Alg?n d?a se podr? quitar usted ese ?san benito? de que relacionen su nombre con la toma del Palacio de Justicia y de inmediato lo descalifiquen?

La verdad del Palacio de Justicia est? apareciendo y los resultados de las investigaciones judiciales pr?cticamente han colocado al rev?s la historia oficial. Hoy se sabe qui?n quem? el Palacio, qui?n mat? a los magistrados… y no fue el M-19. En esa medida cuando completamente esa verdad pueda aparecer, descubriremos que lo que pas? en el Palacio de Justicia es precisamente lo que pas? en los a?os sucesivos en cien palacios de justicia m?s, que eran veredas, que era Chengue, que era Trujillo, que era Mapirip?n… Los mismos autores de la masacre sobre el Palacio de Justicia son los mismos que hoy quieren masacrar a la justicia colombiana para que no investigue los nexos entre la pol?tica y el narcotr?fico.

El coronel Alfonso Plazas Vega, uno de los ?h?roes? de la retoma al Palacio de Justicia, ayer era aplaudido y hoy est? detenido. ?Qu? explicaci?n tiene eso?

El coronel Plazas sabe que estaba al servicio del narcotraficante Gonzalo Rodr?guez Gacha y que El Mexicano le prestaba sus haciendas para que entrenaran sus hombres de la Escuela de Caballer?a. ?l, con el entonces coronel Rito Alejo del R?o, es parte desgraciadamente de un sector de las Fuerzas Armadas de Colombia que se vendi? al narcotr?fico y que generaron un inmenso crimen sobre la sociedad colombiana.

?C?mo le cae el decreto de conmoci?n interior?

Esta es la burla del gobierno a la justicia, que tiene varios eslabones: desde el intento de poner presos a los magistrados, de insultarlos, de acusarlos de terroristas, de no cumplir los fallos, de extraditar a los testigos, de acabar con la posibilidad de la verdad y la reparaci?n de las v?ctimas, de meterles un caballo de Troya a trav?s de la Sala Disciplinaria del Consejo Superior de la Judicatura, nombrado exclusivamente por el uribismo que a partir de tutelas ha buscado sacar de la c?rcel a congresistas y a pol?ticos ligados al crimen.

Ahora el gobierno Uribe la emprende contra los trabajadores de base que demandan simplemente un justo salario que se merecen y que la ley ordena, y que en lugar de sacar la partida presupuestal que hoy se destina como subsidios directos a unos muy grandes empresarios de las flores y del banano por la ca?da del d?lar, cuando ya el d?lar ha subido -lo que hace innecesario el subsidio-, declara la conmoci?n interior que elimina garant?as y libertades de los ciudadanos, en lo que llamo la hecatombe de la justicia.

?C?mo definir?a al presidente ?lvaro Uribe V?lez?

Es un hombre rencoroso, que teniendo una gran oportunidad por el apoyo popular que tiene de usar el poder en funci?n de sacar a Colombia de la guerra y hacer historia con ello, ha decidido usarlo para construir odios y confrontaciones entre los colombianos.

?Y a Gustavo Petro?

Un tipo que ha luchado toda su vida, a quien ver?a en el gobierno si se convierte en un constructor de amores y de entendimientos; lo contrario de lo que produce ?lvaro Uribe.

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