Santander, la pieza clave

Sep 6, 2005 | Institucional

Jornada en Energía y Desarrollo Sostenible: Oportunidades Energéticas en el Contexto Colombiano, organizada por la Facultad de Ingeniería en Energía de la UNAB.

Así lo concluyó Jaime Cadavid Calvo, asesor en recursos energéticos del Instituto Colombiano del Petróleo (ICP) al término de la Jornada en Energía y Desarrollo Sostenible: Oportunidades Energéticas en el Contexto Colombiano, organizada por la Facultad de Ingeniería en Energía de la UNAB, el pasado 1 de septiembre.

“El consumo nacional de gasolina se va a mantener, mientras que el consumo del diesel se disparará. En el 2006 y 2007 ya estaremos importando 15 mil barriles diarios de ACPM y para el 2020 se espera una importación de 70 mil barriles diarios de este recurso”, expresó Cadavid Calvo.

Los expertos también concluyeron que la prioridad del PEN debe estar en la producción de biodiesel, en el diseño de plantas pequeñas por todo el país que permitan distribuir los recursos energéticos, en el ajuste de la política energética a los parámetros y necesidades actuales y la coordinación de planes socioeconómicos regionales.

Ya existe una Ley, la 693 de 2001, que reglamenta la oxigenación de la gasolina en la siguiente proporción: 10% de etanol y 90% de gasolina corriente. La producción de etanol ?compuesto oxigenante que se produce a partir de la biomasa de la caña de azúcar, la yuca, la remolacha y el maíz? les permitirá a los trabajadores del sector agrario tener una nueva fuente de ingreso.

“Hay que fortalecer el desarrollo local y regional mediante la energización de zonas rurales”, explicó Ángela Inés Cadena, investigadora en prospectiva energética de la Universidad de los Andes (Bogotá).

En Santander, uno de los proyectos agroindustriales que se desarrolla es el de la hoya del río Suárez con 45 mil hectáreas de caña de azúcar sembradas para la producción de alcohol carburante. Según afirmó Víctor Hugo Morales, secretario de agricultura y desarrollo rural de Santander, ha sido difícil cambiar la visión de la gente, pues su economía es minifundista. Sin embargo, se viene trabajando en las mejoras e infraestructura, en la socialización y participación de los agricultores dentro del proyecto. “Falta hacer el cierre financiero y con esto se espera arrancar en el año 2006 con el suministro de materia prima e iniciar las construcciones para que en el primer trimestre de 2007 arranque la producción total”, comentó Morales.

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