Tribus urbanas, expresiones en el asfalto

Jun 19, 2007 | Facultad de Ciencias Sociales, Humanidades y Artes

Por Viviana Vega
vvega@unab.edu.co

A este tipo de grupos pertenecen personas, en su mayor?a j?venes, con comportamientos y creencias similares diferentes de las compartidas por la sociedad de la cual son parte. A algunos los une una tendencia pol?tica, a otros un deporte o la religi?n, las expresiones art?sticas o la defensa de los derechos animales, una ideolog?a o un tipo de m?sica. Sin importar qu? caracter?sticas hacen a una tribu diferente a otra, todas se enfrentan a la escasez de espacios p?blicos para los j?venes que las integran y la estigmatizaci?n de la que son objeto.
?Los punketos, por ejemplo, tienen una forma de ser un poco agresiva y ?menoscaban?, por as? decirlo, la tranquilidad de las personas. Pero por ser diferentes no se les puede tildar de hampones?, se?ala Amparo Chicu?, directora de la Oficina de Paz y Derechos Humanos de la Gobernaci?n. Esta entidad, en conjunto con la Corporaci?n Yraka, desarroll? un proyecto para identificar estos grupos, diagnosticar el uso y la apropiaci?n de los espacios p?blicos, y la participaci?n pol?tica en los j?venes en el ?rea metropolitana de Bucaramanga y Barrancabermeja.
El proyecto ?Tribus Urbanas? se realiz? con aproximadamente 2.000 j?venes entre los 16 y los 30 a?os de estratos 1, 2 y 3 en Bucaramanga en las comunas 2 (Nororiental), 4 (Occidental, Barrios Gait?n y Santander), 9 (La Pedregosa, Barrios Antonia Santos y Diamante I) y 14 (Morrorico); Floridablanca (comunas 4 y 8); Gir?n (Santacruz y Bahondo); y el sector de El Refugio y el centro de Piedecuesta. La primera fase del proyecto culmin? en febrero de este a?o, con el encuentro de tribus urbanas en la Plaza C?vica Luis Carlos Gal?n, en el que las agrupaciones asistentes hicieron una muestra de art?culos que se usan en su cultura y les ?contaron su rollo? a los asistentes. ?Para nosotros fue una oportunidad para mostrar que existimos y que no somos una amenaza, porque a la mayor?a nuestra est?tica les da un impacto feo?, expone Mortiis, quien lider? la intervenci?n de su tribu en el proyecto.

Intereses compartidos
En esta fase del proyecto participaron ?reggaetoneros?, ?cumbieros?, antitaurinos, g?ticos, skaters, skinheads, breakdances, hare krishna, anarquistas, zanqueros, grupos de teatro y danza moderna, y el grupo de reggae ?La Santer?a?. Melissa Jaimes, una de las investigadoras de la Corporaci?n Yraka, explica que a la mayor?a de estos grupos los une el deporte, la cultura o la m?sica, y en este ?ltimo caso es preponderante la influencia del mercado: ?A veces los j?venes definen su personalidad por el auge comercial, por ?lo que est? de moda??, declara.
No obstante, en comunidades como los hare krishna, el v?nculo se da por la religi?n. La participaci?n de esta colectividad fue una sorpresa en el proyecto: ?Fue raro, porque a pesar de que a algunos j?venes los aglutina lo religioso, no suelen participar en este tipo de proyectos por esta raz?n?, asegura Jaimes.
En Barrancabermeja el contexto sociopol?tico de la zona ha sido controversial para los j?venes. Las subculturas como las que existen en Bucaramanga brillan por su ausencia en ese municipio del Magdalena Medio santandereano. Seg?n la investigadora, la ?nica forma de reuni?n juvenil se da en organizaciones de tinte religioso, debido a que las expresiones est?ticas propias de las tribus fueron reprimidas durante mucho tiempo en esta ciudad por los grupos paramilitares.

J?venes y pol?tica
Ser skinhead (cabeza rapada) en Bucaramanga no es f?cil: es una de las tribus con una calificaci?n negativa m?s arraigada en la sociedad. ?Uno comienza con la ideolog?a, luego viene la est?tica. Al entrar en esto uno piensa si lo van a aceptar en la sociedad o no?, expresa Mario Alm?nzar. Detr?s de sus palabras se muestra el peso de un pensamiento, el del Nacional Socialismo (Nazismo de la Alemania de Adolfo Hitler). ?Existe la fama de que los skins pateamos negros e indigentes, pero al entrar se cambia la forma de pensar?, explica, aunque no niega que existan algunos ?revoltosos? en su grupo. Esta es una de las ramas de los ?cabezas rapadas?, que tiene fuertes tendencias pol?ticas. Pero est?n concientes de que muchos no consideran apropiada su forma de pensar: ?aqu? es dif?cil, sabemos que nadie va a apoyar lo nazi, por eso somos un c?rculo muy cerrado?, a?ade.
Casos como este en que las ideolog?as pol?ticas son marcadas no son frecuentes. Los resultados del proyecto demostraron que las mayor parte de las personas j?venes son ap?ticos respecto a este tema. ?Es que la pol?tica en Colombia es corrupta y el que entra ah? se ensucia?, opina Dominique L?pez, miembro de la tribu de Antitaurinos. A pesar de ser la tendencia, existen ejemplos de j?venes que participan al respecto: ?Los Consejos Municipales de Juventud, CMJ, de Floridablanca, son una muestra de que los j?venes quieren intervenir en la pol?tica. Lo que pasa es que m?s que continuar la tradici?n pol?tica del pa?s, buscan manifestarse con una propia?, expone Jaimes.
Lo que s? se confirm? es que los j?venes quieren mostrar su voz as? no sea en los entes gubernamentales o en la deliberaci?n partidista. Como lo explica Mortiis respecto a la opini?n de los g?ticos en la pol?tica: ?Frente a eso somos neutrales; tengo claro que por ser un ser social ya soy un ser pol?tico?.

Cultura de tolerancia
Sobre la continuidad del proyecto s?lo existen expectativas. Los j?venes desean que siga, porque les parece que la iniciativa a?n no est? concluida. De parte de la Gobernaci?n, una de las ense?anzas que trajo este proyecto fue que el gobierno debe tener m?s en cuenta las pol?ticas p?blicas de atenci?n a j?venes. ?Existe mucho presupuesto para proyectos para la infancia. Pero a partir de los 14 a?os el Estado los suelta porque ya no son ni?os y no hay garant?as para los derechos a partir de ah??, expone Chicu?.
Tanto los j?venes como los organizadores que participaron en el proyecto est?n de acuerdo en que el problema de la estigmatizaci?n es por la ignorancia que existe en torno a las diferentes subculturas. ?Uno cambia la concepci?n sobre ellos. Yo pensaba que los G?ticos eran l?gubres, pero al contrario es gente pac?fica. O los cumbieros, que uno pensaba que eran personas ?marginales? por vivir en el Norte, son j?venes pilosos?, comenta Chicu?. Precisamente, por ello la importancia de esta primera fase era reconocerlos dentro de la ciudad.
Lo que esperan los j?venes es que la gente primero los conozca antes de juzgarlos como peligrosos, como sucede usualmente. Pero, como lo dice Alm?nzar, ?no se puede hacer que de la noche a la ma?ana se cambie la forma de pensar de las personas?. Falta mucho trabajo y una cultura ciudadana de tolerancia por los dem?s. ?Hay que educar para que respete al otro, as? no se comparta lo que piense?, reflexiona Mortiis.

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