Por Diego Villabona Beltr?n
dvillabona@unab.edu.co

Los miles de transe?ntes que a diario pasan por el puente internacional ?Sim?n Bol?var? y aquellos que hacen intensas colas en sus carros para acceder a la zona fronteriza tanto de San Antonio en Venezuela como de C?cuta en Colombia nunca se imaginaron, que ese lugar ser?a el ideal para ver cantando a siete artistas de talla internacional por una causa com?n.
Incluso aquellos que como sustento pasan mercanc?a por el r?o T?chira, negar?an la posibilidad de albergar cerca de 300 mil personas en su ?lugar de trabajo?.
16 de marzo ser? una fecha inolvidable. Pues en C?cuta, Norte de Santander, el domingo de ramos se vivi? de otra forma. Pocos prestaron atenci?n a la tradicional eucarist?a, y la mayor?a prefiri? aceptar la invitaci?n del cantante antioque?o Juan Esteban Aristizabal para presenciar el concierto ?Paz sin fronteras? y cantar junto a los ?cancilleres de la paz?.

La antesala
Desde la ma?ana del domingo los autom?viles particulares y de servicio p?blico que transitaban por la autopista que conduce al puente lim?trofe empezaron a ser desplazados por una gran marea blanca, propia de una movilizaci?n sin precedentes que se fue apropiando de los tramos de la larga v?a. El m?s promocionado: Juanes. Quien era el centro de miles de camisetas blancas de aquellos que se acercaban al lugar del concierto, despu?s de atravesar los cuatro anillos de seguridad impuestos por los cerca de dos mil polic?as y soldados que estuvieron encargados de la seguridad del evento.
Una vez se cruzaban los diferentes controles y requisas, los asistentes caminaban con m?s premura buscando obtener buenos puestos. Durante la caminata de cerca de un kil?metro que separaba el primer puesto de seguridad del lugar del concierto, se escuchaba el ofrecimiento de los rebuscadores: ?la camiseta autorizada por Juanes, la camiseta blanca de ?Paz sin fronteras?, la camiseta de color negro para la noche, despu?s del concierto?.
A pesar de que el evento no tuvo ning?n costo, s? hubo ciertas distinciones entre los asistentes. ?Estamos desde las 4 de la ma?ana. Salimos de la casa a las 3 para llegar a las 4 am?, se?al? Elson Hern?ndez, quien se encontraba en primera fila al lado de algunos que pasaron all? la noche bajo carpas en espera de los artistas. Como Hern?ndez, la mayor?a de los asistentes que se ubicaron en lo que fue en alg?n momento los cauces del r?o, tuvieron la necesidad de llegar con demasiada antelaci?n. Mientras que los afortunados que contaron con una boleta especial pudieron ubicarse sin problemas sobre el puente, al lado del montaje de luces y sonido destinado para los artistas y personalidades.
Desde lugares diferentes as? fuera colgados de los ?rboles como prefirieron algunos para sacarle el quite a las filas o debajo del puente para evitar el sol de la jornada, la motivaci?n era la misma. ?Primero que todo vinimos por la paz, es la uni?n de dos hermanos?, dijeron los cercanos a Hern?ndez, mientras que otros se?alaron ?es algo nunca antes visto, cu?ndo vemos a Juanes gratis?.
William Villamizar Laguado, gobernador de Norte de Santander, se?al? como lo m?s importante de la iniciativa ?mostrar al mundo que la comunidad quiere un proceso de paz, que no tenemos mentalidad de guerra, que estamos avanzando constructivamente en este gesto motivado por los artistas donde el gran protagonista es la paz?.
La presencia de medios de comunicaci?n internacionales aument? la expectativa sobre la posible llegada del mandatario colombiano ?lvaro Uribe V?lez. ?El presidente s? viene. Me acaban de confirmar?, exclam? un periodista de un medio local, a la vez que otro se uni? a la especulaci?n y justific? la falta de se?al de los tel?fonos celulares a la visita del presidente, ?eso s?lo sucede cuando viene Uribe?.
La versi?n fue desmentida por el embajador de Colombia en Venezuela, Fernando Mar?n Valencia, quien ya hab?a regresado a la capital venezolana despu?s de haber sido expulsado por el Gobierno del presidente Hugo Ch?vez al atravesar la crisis diplom?tica con ese pa?s y quien se refiri? al evento como ?el concierto de la paz, de la integraci?n y de la armon?a de los dos pueblos que siempre tienen que estar juntos porque se necesitan mutuamente y adem?s porque tenemos historia y v?nculos culturales, de sangre, de religi?n y de libertad?.

El concierto, en marcha
Con el salto a la tarima de Carlos Vives, se dio inici? al concierto a la 1:30 p.m. y subi? inmediatamente los ?nimos de un p?blico aturdido por un sol inclemente y una temperatura promedio de 33 grados cent?grados en esa regi?n. El cansancio de algunos por estar de pie cerca de nueve horas como Nury Sanguino, que tambi?n lleg? a las cuatro de la ma?ana, no import? pues la alegr?a y la emoci?n se apoder? de los asistentes en una sola voz.
Adem?s de la apertura del evento, la presencia de los bomberos del municipio de Villa del Rosario tambi?n gener? entusiasmo entre los asistentes, pues m?s de un centenar de personas se acerc? a la valla que separaba al p?blico de las columnas del puente para alcanzar a refrescarse con el chorro de agua que libraba las mangueras provenientes de los carro tanques al mejor estilo de Jorge Bar?n Televisi?n.
A pesar de que el agua fue una 'bendici?n' para algunos, para otros no fue suficiente pues mucho antes de que el cantante samario iniciara el concierto con la jovialidad que lo caracteriza, ya decenas de los asistentes se hab?an rendido ante la espera y declinaron su ?nimo con un desmayo.
"?Abran paso! Colab?renos, por favor", gritaba un miembro de la Defensa Civil Colombiana quien cargaba una mujer sudorosa e inconsciente, y trataba de encontrar espacio entre el tumulto de personas que estaban apostadas al frente de la tarima, e invad?an el corredor establecido por la Polic?a Nacional para atender este tipo de eventualidades. La misi?n: llegar hasta debajo del puente. All? los afectados recib?an la atenci?n y el descanso necesario bajo la sombra que la mayor?a anhelaba.
?No hay fronteras. Nac? aqu? en Venezuela, aqu? en Colombia, aqu? en Ecuador?, dec?a el ecuatoriano Juan Fernando Velazco para luego cantar a d?o con Juanes, mientras el n?mero de atendidos debajo del puente, en una zona de atenci?n improvisada, aumentaba hasta llegar a cerca de 200 desmayados que fueron estabilizados hasta el final del concierto.
E
n dos ocasiones, los siete int?rpretes (Vives, Velazco, Miguel Bos?, Ricardo Montaner, Juan Luis Guerra, Alejandro Sanz y Juanes) se hab?an unido en un mismo canto fraternal que recibi? la ovaci?n del p?blico. A lo que Sanz se?alaba: ?Se est? haciendo historia en esta frontera?.
Para este momento, antes de las 5 de la tarde, hora de finalizaci?n del evento, se hab?a iniciado el ?xodo de personas que dec?an adi?s al concierto, sin presenciar a?n el cierre que posteriormente hiciera Juanes. Con un espont?neo ??estoy que me canto hijueputa (sic)!?, el antioque?o inici? su en?rgica intervenci?n musical que fuera la m?s esperada y ovacionada por el p?blico, y que estuvo acompa?ada en su totalidad por el ondear incasable de las banderas de Colombia y Venezuela.?
Para las 5:30 p.m. la multitud de personas que se hab?a apoderado del r?o T?chira, en cuesti?n de minutos, inundaron nuevamente la autopista que los llevar?a de regreso. Esta vez, mas el kil?metro inicial que determinaba el primer puesto de control, los asistentes aumentaron a su caminar cerca de 3 kil?metros para encontrar un transporte que los movilizara a C?cuta. Sin duda el concierto le dej? dividendos a muchos, desde aquellos que vend?an una bolsa de agua en $1.000 (3 en $2.000) o una gaseosa en $5.000 (presentaci?n personal), hasta quienes se ubicaron a lo largo de la extensa autopista vociferando con un meg?fono: "Para la sed, t?mese algo. Cucute?os y cucute?as despu?s del calor y el canto, se vende la cervecita fr?a para que se refresque la garganta".

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